link do postPor filinto, às 09:32  comentar
Eleitores espanhóis que pensem abster-se nas legislativas de 9 de Março podem oferecer-se através da Internet para votar no lugar de um imigrante, privado do direito de voto, mas que deseje exercê-lo no seu país de acolhimento.
Uma bomba explodiu na noite de quinta para sexta-feira na sede do Partido socialista em Derio, no País Basco, sem fazer vítimas, depois de um telefonema da ETA a avisar a presença do engenho explosivo, noticia a agência Lusa.
Associações de defesa dos animais na Espanha se juntaram para criar um partido que quer a proibição de uma das maiores tradições do país, as touradas. O Partido Antitaurino engloba 41 organizações de defesa dos direitos dos animais, que pedem entre outras coisas, que a população se torne vegetariana.
[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=w
No me siento representado, en absoluto, en actitudes conservadoras reticentes por ejemplo al laicismo, a la separación de la Iglesia y el Estado, a la creación de una sociedad laica.
O debate Zapatero - Rajoy transmite a dureza da vida política espanhola, mais radicalizada do que a portuguesa. Mas, no seu conjunto, mostra em ambos o esgotamento deste tipo de retórica política, deste teatro estudado ao milímetro, feito de acusações mútuas, que resulta cansativo e estéril. O que é que acontecia se aparecesse alguém a falar normalmente com dúvidas, reconhecendo erros, hesitações, com convicções mas sem tanta certeza, discutindo mais do que proclamando? Cada vez me parece mais que talvez, talvez, tivesse uma oportunidade. Não sei. talvez.
En el tramo final, Mariano Rajoy sacó los papeles preparados sobre terrorismo, sobre el "referéndum separatista" del lehendakari, sobre las ilegalizaciones y sobre las víctimas. Zapatero evitó en todo momento entrar a ese trapo -pese a que el popular insistió- y contraatacó con las mentiras del 11-M, por ejemplo. Las encuestas y los expertos dirán hoy quién ganó. Parece que Zapatero. Euskadi desde luego que no.
Mariano Rajoy, con corbata granate, abrió el debate frente a un José Luis Rodríguez Zapatero con corbata azul. El primer cara a cara entre los candidatos estuvo plagado de acusaciones y generó mayor tensión de la esperada. Rajoy consiguió acorralar a Zapatero, que se escudó en la gestión de su Gobierno y no escatimó criticas la labor tanto de oposición como gubernamental de los populares.
El líder del PP tardó tres minutos en hablar de ETA y cuatro en llamar mentiroso a Zapatero. Así que quienes durante las vísperas se habían cansado de predecir que el primer debate después de 15 años sería un asunto insustancial y encorsetado se dieron cuenta enseguida de que se habían equivocado. Fue un duelo agrio, a cara de perro, repleto de las peores acusaciones -hasta de engañar a las viudas, acusó Rajoy a Zapatero- y de múltiples interrupciones. La estrategia de salida de Rajoy estuvo en sintonía con su labor de oposición durante los últimos cuatro años: mucha leña y mucha ETA. La de Zapatero, en cambio, tenía un objetivo muy claro: no tratar a Rajoy como a un simple candidato, sino presentarlo ante la opinión pública como lo que fue de 1996 a 2004, uno de los hombres más importantes en los sucesivos Gobiernos de Aznar. Los socialistas saben que Rajoy no suscita tanto rechazo como Aznar en cierto votante de centro izquierda, el más perezoso de todos, que sólo se acerca a la urna en las grandes ocasiones o ante los grandes peligros. Por eso Zapatero repitió un estribillo -"cuando usted fue ministro del Interior, cuando usted fue ministro de Educación, cuando fue vicepresidente del Gobierno"- que terminó poniendo nervioso a Rajoy.